2.2 La oración y sus constituyentes: el sujeto y el predicado

La oración
Imagen derivada de un original en Flickr de Monika Thorpe bajo CC

Una oración es una secuencia de palabras que posee, al menos, un verbo en forma personal. Se caracteriza, además, por tener sentido completo e independencia sintáctica, es decir, que es posible entender su significado sin que este dependa de otra unidad superior. 

La estructura habitual de la oración implica la presencia de sus dos constituyentes inmediatos, que son el sujeto (S) y el predicado (P). El primero está formado por un sintagma nominal y el segundo por un sintagma verbal y, entre ellos, se produce una relación de concordancia. Veamos el siguiente ejemplo: "Nosotros vamos de vacaciones a Tarifa". En esta oración, que contiene un sentido completo, encontramos un sintagma nominal que funciona como sujeto, "Nosotros", y un sintagma verbal que actúa como predicado, "vamos de vacaciones a Tarifa".

El sujeto es aquel sintagma nominal cuyo núcleo que coincide en número y persona con el verbo de la oración. Para reconocerlo basta con comprobar esta relación de concordancia; tomemos de ejemplo, para ello, la frase que analizamos anteriormente: "Nosotros vamos de vacaciones a Tarifa". En primer lugar, tenemos que buscar el sintagma que concuerda con el verbo en número y persona. Según lo afirmado anteriormente, el sujeto sería "Nosotros", puesto que, al igual del núcleo del predicado, responde a la primera persona del plural.

Para comprobarlo, tan solo hay que cambiar el número y persona del sintagma que, presumiblemente, es el sujeto. Si esta transformación obliga también a cambiar el verbo, estaremos ante la opción correcta. Veamos el resultado: "Él va de vacaciones a Tarifa". Además de ello, para reconocer el sujeto hay otro elemento que conviene tener siempre en cuenta: un sintagma nominal no puede estar precedido por una preposición, circunstancia que tampoco se produce con el SN "Nosotros".

- Sujeto omitido: existen oraciones en las el sujeto no está explícito, si bien eso no significa que no exista sintácticamente. Las oraciones con sujeto omitido o elíptico son aquellas en las que el sujeto no aparece expresamente pero queda sobrentendido mediante el número y la persona del verbo. Es el caso de la oración "Volveré tarde"; en ella, sabemos que el sujeto es "yo" puesto que el verbo aparece conjugado en la primera persona del singular. 

- Oraciones impersonales: son aquellas que carecen totalmente de sujeto, ni expreso ni omitido, por lo que no puede recuperarse en ningún caso (la oraciones impersonales se consideran dentro de la categoría de frases unimembres, que son aquellas que no pueden dividirse en sujeto y predicado, puesto que carecen de uno de esos dos miembros). En castellano se dan varios tipos de oraciones sin sujeto:

  • Impersonales de verbo metereológico: cuando el núcleo del predicado sirve para expresar ciertos fenómenos de la naturaleza que carecen de agente de la acción. Por ejemplo: Llueve a cántaros. Nevó toda la semana sobre la ciudad.
  • Impersonales gramaticalizadas: se producen con algunos verbos (hacer, haber, bastar...) que quedan inmovilizados en la tercera persona del singular. Es el caso de las siguiente oraciones: En Sevilla hace mucho calor. Es todavía temprano para acostarse. Hay mucha gente en la feria.
  • Impersonales con "se": son oraciones en las que la partítcula "se" (que funciona como marca verbal de impersonalidad) se emplea para encubrir al sujeto sin que sea posible recuerarlo. Ejemplo: En este pueblo se vive tranquilamente.  

El predicado es la función sintáctica realizada por el sintagma verbal dentro de la oración. Por ello, su núcleo es siempre un verbo, que puede aparecer en sus diferentes formas: simple (canto), compuesta (he cantado), forma no personal (cantando), locución verbal (echar de menos) y perífrasis (ir a comer).

Se distinguen dos tipos de predicado según la naturaleza de su núcleo:

  • Predicado nominal (PN): aquel que está formado por un verbo que ejerce de cópula o unión (generalmente, los verbos "ser", "estar" y "parecer") entre el sujeto y el atributo. Este complemento del predicado nominal, el atributo, sirve para expresar una cualidad o un estado del sujeto: María Luisa es mi mejor amiga. Parece extranjero. Estamos derrotados. Además del atributo, cuya presencia es imprescindible para la constitución del predicado nominal, pueden aparecer dentro de este sintagma verbal algunos complementos circunstanciales o el complemento indirecto: Soy feliz en esta preciosa playa.  
  • Predicado verbal (PV): es aquella función sintáctica realizada por un sintagma verbal en el que el núcleo es un verbo con sentido pleno, no copulativo, y sus posibles complementos.
En algunos casos, los verbos "ser", "estar" y "parecer" carecen de atributo y funcionan como verbos predicativos, por lo que constituyen un predicado verbal. En esas ocasiones, el significado de estos verbos es el siguiente:
  • Estar: estar en un lugar o situación física, permanecer. Cáceres está cerca de Badajoz.
  • Parecer: parecerse a alguien. María se parece a su madre.
  • Ser: procedencia de un lugar determinado. Tú eres de Madrid.

También se produce el caso opuesto: cuando, en ciertos sintagmas verbales, algunos verbos predicativos pierden su significado original y actúan como copulativos. Para entenderlo, partamos de un ejemplo con el verbo "andar": el enunciado "Pedro anda todos los días 10 kilómetros" contiene un predicado constituido por un verbo predicativo (que significa "caminar") y dos complementos circunstanciales. No obstante, el mismo verbo en la frase "Pedro anda muy preocupado últimamente" actúa como semipredicativo o semicopulativo, ya que puede ser remplazado por"estar" ("Pedro está muy preocupado últimamente") sin que se produzca una pérdida relevante de significado en la frase.

Importa señalar, asimismo, que existen frases que carecen de verbo y que se conocen como oraciones nominales (son un tipo de oración unimembre, ya que no se pueden analizar mediante el paradigma "sujeto-predicado"). Entre estos enunciados se encuentran las interjecciones ("¡Hola!"), algunas frases hechas ("A mal tiempo, buena cara"), frases admirativas ("¡Qué bueno!"), etc. 

 
 
Practica la localización del sujeto y el predicado de diferentes oraciones en este ejercicio.