Por dónde empezar:
  • El plan de convivencia debe recoger los mecanismos, los medios y las personas responsables del seguimiento y la evaluación del mismo.
  • Pueden colaborar en esta labor de supervisión la persona responsable del plan de convivencia, si la hubiese, la comisión de convivencia, el equipo técnico de coordinación pedagógica, en el caso de centros de primaria, y el departamento de formación, evaluación e innovación educativa, en el caso de centros de secundaria.  
  • La evaluación debe tener como referente los objetivos recogidos en el plan de convivencia. A partir de dichos objetivos, se establecerán indicadores para valorar el grado de cumplimiento de los mismos. 
  • La información extraída de los indicadores nos debería permitir establecer:

    - Valoración de logros y dificultades encontradas.

    - Propuestas de mejora para incluir en el plan.

  • El plan de convivencia debe contemplar estrategias de seguimiento que permitan la revisión continua del mismo para que sea un documento vivo que responda a las necesidades de la convivencia en el centro. En relación con este cometido, la comisión de convivencia asume entre sus funciones:
  • a) Conocer y valorar el cumplimiento efectivo de las correcciones y medidas disciplinarias en los términos que hayan sido impuestas. 

    b) Proponer al Consejo Escolar las medidas que considere oportunas para mejorar la convivencia en el centro. 

    c) Dar cuenta al pleno del Consejo Escolar, al menos dos veces a lo largo del curso, de las actuaciones realizadas y de las correcciones y medidas disciplinarias impuestas. 

    d) Realizar el seguimiento de los compromisos de convivencia suscritos en el centro.

  • El seguimiento y evaluación de los objetivos y las actuaciones propuestas en el plan de convivencia debería abarcar al menos los siguientes aspectos:
  • a) Propuestas de mejora en los ámbitos de la gestión y organización del centro, orientadas a facilitar la convivencia.

    b) Valoración de la participación de los distintos sectores de la comunidad educativa y del entorno para la mejora de la convivencia.

    c)  Avances producidos en los procesos de la adquisición de competencias para la mejora de la convivencia y la resolución pacífica de los conflictos: actitudes, valores, habilidades y hábitos.

    d)  Eficacia de los procedimientos utilizados para la prevención de situaciones de riesgo para la convivencia.

    e) Eficacia, adecuación y proporcionalidad de las intervenciones ante incumplimientos de las normas de convivencia del centro o del aula.

    f) Efectividad de las intervenciones orientadas hacia la modificación de actitudes y la restauración de la convivencia.

    g) Necesidades de formación detectadas en la comunidad educativa para el refuerzo y mejora de la convivencia en el centro. 

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