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¡Vamos, vamos!

Arantxa se automotivaba a sí misma, gritándose en los partidos: ¡Vamos, vamos!. Con este gesto creó una singular forma de mantener la motivación muy alta, y que después otros grandes deportistas han imitado.


Imagen de Ana_Cotta bajo licencia CC

En psicología existen tres técnicas muy recomendadas para la automotivación:

  1. Pensamientos positivos: Lanzarse a uno mismo repetidamente pensamientos positivos, aún cuando en ese momento se pongan en duda, pueden incidir en aumentar la motivación necesaria para alcanzarlos. Berta también lo aprendió y se decía a sí misma frecuentemente: "¡Quiero ser doctora y voy a conseguirlo!", o bien "Esta asignatura soy capaz de aprobarla".

  2. Interrumpir los pensamientos negativos: Muy a menudo nos pueden cruzar por delante, entrometiéndose sin permiso en nuestra vida, pensamientos negativos de todo tipo. El tiempo que se queden depende de ti. Si los interrumpes con un simple "¡Basta!", sus efectos serán menores.

  3. Sustitución de pensamientos: La mezcla de ambos procedimientos da lugar a la interrupción de pensamientos negativos y la sustitución por otros pensamientos positivos alternativos. Por ejemplo: "Nunca aprobaré la Historia de España", debería ir seguido de "¡Basta!", "No lo voy a pensar", "Yo puedo aprobar lo que me proponga, depende solo de mi".

Ejemplo o ejercicio resuelto

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A continuación te proporcionamos una tabla con algunos ejemplos para que la completes con tu propia experiencia.