Estratigrafía del Periodo Paleoceno
Paleoceno
Thanetiense
Selandiense
Daniense

Periodo Paleoceno


El Paleoceno es el primer periodo de la era Cenozoica. Abarca desde el final del Cretácico (hace 65,5 ± 0,3 millones de años) hasta el principio del Eoceno (hace 55,8 ± 0,2 millones de años). Su nombre proviene de las palabras griegas palaios (más antiguo) y kainos (nuevo, moderno), haciendo referencia a las primitivas especies animales que surgieron en la época para cubrir los nichos abiertos tras la extinción del Cretácico.

En muchos aspectos, el Paleoceno supuso una continuación de procesos que habían comenzado durante la parte final del periodo Cretácico. Durante el Paleoceno, los continentes siguieron derivando hacia sus posiciones actuales.

Monika Betley, Diatryma [13]

Monika Betley, Diatryma [13]

Laurasia no se había separado todavía totalmente: Europa y Groenlandia estaban aún Unidas. Norteamérica y Asia se comunicaban intermitentemente por un puente de tierra, mientras que Groenlandia y Norteamérica comenzaban a separarse.

Norteamérica y Suramérica permanecían separadas por un mar ecuatorial. Las tierras que antaño formaron parte de Gondwana (Suramérica, África, Australia y Antártida) continuaban su alejamiento.

África se desplaza hacia al norte hacia Europa, cerrando lentamente el mar de Tethys, y la India comienza su migración hasta colisionar con Asia, proceso que en periodos posteriores originará el levantamiento de la cordillera del Himalaya.

Los mares interiores sufrieron un receso a comienzos del Paleoceno, creando nuevos espacios para el desarrollo de floras y faunas terrestres.

El comienzo del Paleoceno fue ligeramente más fresco que el final del Cretácico, aunque las temperaturas se elevaron de nuevo durante el periodo. El clima fue cálido y húmedo en todo el planeta, con vegetación subtropical cubriendo Groenlandia y la Patagonia.

Los estratos inmediatamente superiores al límite con el Cretácico (límite K-T), muestran un incremento en los fósiles de esporas de helechos. Esto se interpreta como una expansión de este tipo de plantas (que son las primeras en regenerarse tras la destrucción de un bosque) después de la extinción con la que termina el Mesozoico.

En general, el Paleoceno viene marcado por el desarrollo de especies de plantas modernas. Aparecen los cactus y las palmeras. Las cálidas temperaturas dan origen a bosques tropicales y subtropicales a lo largo de toda la tierra. Las regiones polares, libres de la capa de hielo, se cubren con bosques de coníferas.

Las angiospermas, que cubrieron de flores el Cretácico, continúan su desarrollo y proliferan de forma simultánea a los insectos que se alimentan de ellas y las polinizan.

Los mamíferos que hicieron su aparición en el Triásico a partir de dinosaurios cinodontes y que evolucionaron de forma paralela a los grandes reptiles, tienen la posibilidad de explotar ahora los ecosistemas que ha dejado libres la extinción de los dinosaurios.

Mientras que los mamíferos del Mesozoico son, en su mayor parte, pequeños animales hervíboros o insectívoros y de hábitos nocturnos, el Paleoceno ve el desarrollo de grandes mamíferos carnívoros. Aparecen durante este periodo los mamíferos monotremas, marsupiales, multituberculados y placentarios.

Fueron muchos los reptiles que sobrevivieron a la gran extinción de finales del Cretácico y, como consecuencia de las favorables condiciones climáticas, se expandieron enormemente en el Paleoceno.

Las aves comenzaron a diversificarse durante esta época. Además de muchos de los tipos de aves actuales, se desarrollaron también grandes aves carnívoras no voladoras, como por ejemplo Diatryma.

Mapa del Paleoceno

Mapa del Paleoceno