Cuadro taxonómico
|__ phylum Foraminifera

Foraminifera


Dibujo de foraminífero nummulítido

Dibujo de foraminífero nummulítido

Para describir un foraminífero, necesitaremos introducir previamente algunos conceptos importantes.

Se denomina eucariotas a todos aquellos organismos cuyas células están organizadas en estructuras complejas mediante membranas internas y un citoesqueleto. La más importante de las estructuras celulares encerrada por una membrana es el núcleo celular. Muchas células eucariotas contienen otros orgánulos diferenciados tales como mitocondrias o cloroplastos.

La alternativa a la organización eucariótica de la célula la ofrece la llamada célula procariota. En este tipo de células, el material hereditario aparece más o menos disperso en el citoplasma. Carecen de orgánulos limitados por membranas.

A los organismos formados por células eucariotas se les denomina eucariontes.

El reino Protista, es aquel que contiene a todos aquellos organismos eucariontes que no pueden clasificarse dentro de alguno de los otros tres reinos eucarióticos: Fungi (hongos), Animalia (animales en sentido estricto) o Plantae (plantas).

Dicho todo lo anterior, describiremos los foraminíferos como protistas unicelulares, cubiertos por una teca o caparazón, que emiten pseudópodos, apéndices deformables y más o menos efímeros, formados por expansión de la superficie celular. Su protoplasma está diferenciado en un endoplasma y un ectoplasma del cual emergen pseudópodos retráctiles que el organismo usa para la locomoción, captura de presas y creación de su esqueleto calcáreo (concha).

Nummulites spira [10]

Nummulites spira [10]

Este esqueleto intraectoplásmico es la característica más sobresaliente de los foraminíferos, y el motivo de que sean susceptibles de fosilizar con relativa facilidad. El esqueleto está constituido por cámaras interconectadas por poros llamados forámenes que, además, dan el nombre al grupo. El interior de las cámaras se encuentra forrado por una película orgánica de naturaleza desconocida, pero próxima a la quitina.

El orden Foraminiferida suele considerarse como el más importante de los grupos de microfósiles marinos debido a que son organismos muy abundantes en este tipo de sedimentos y presentan una gran diversidad de especies; de ahí su gran utilidad en los estudios de tipo biostratigráfico, paleoecológico, paleoceanográfico, etc.

Debido a su diversidad, abundancia y compleja morfología, los foraminíferos fósiles son muy importantes en bioestratigrafía y pueden proporcionar dataciones precisas de la edad relativa de las rocas, es decir, funcionan como fósiles guía.

Los fósiles calcáreos de foraminíferos están formados a partir de los elementos que se encontraban en los mares antiguos en los que habitaban. Por tanto, su estudio es vital en paleoclimatología y paleooceanografía. Pueden ser usados para reconstruir el clima del pasado mediante datación radioisotópica del oxígeno.

Puesto que ciertos tipos de foraminíferos sólo pueden ser encontrados en ciertos ambientes, pueden ser usados para averiguar bajo qué condiciones fueron depositados los depósitos marinos que los contienen.