1.3. La España seca.

El interior de la península.

Todo el territorio español, a excepción de la cornisa Cantábrica, Galicia y los Pirineos, forma la denominada España Seca. Es decir, la zona que corresponde a la gran Meseta Central, a las regiones del litoral Mediterráneo y a los dos archipiélagos.

El apelativo que se le otorga es muy significativo. En ella llueve poco y de ahí que se le conozca, de una forma tanto científica como popular, con el calificativo de "seca". Es un territorio muy extenso, y para su estudio es conveniente dividirlo en diferentes partes. Comenzaremos con el interior peninsular.

La Meseta Central es un territorio alejado del mar, por lo que las grandes masas de nubes procedentes de los océanos no penetran en el mismo con facilidad. Es más, debido a la disposición periférica de buena parte de las cordilleras de la península Ibérica, el interior de la Meseta está cerrado a las influencias de los vientos procedentes de los mares, y en consecuencia a las abundantes precipitaciones.

Solo en las zonas elevadas se aprecia un incremento de la pluviometría, pero en las grandes llanuras del Duero o en la Mancha, la aridez es una de las características más significativas.

Se trata además de un territorio muy continentalizado, dado que la lejanía del mar impide que este pueda actuar como elemento suavizador de las temperaturas. Eso genera unos inviernos muy fríos, en los que la nieve es bastante frecuente, y unos veranos muy calurosos y secos.

Estas condiciones difíciles han sido un obstáculo para el desarrollo de numerosas zonas. Su influencia ha propiciado un acusado despoblamiento de estas áreas, mientras que la población se ha ido concentrando en la capital del Estado, Madrid. Esta ha atraído a cientos de miles de emigrantes que han dejado bastante despobladas a las regiones periféricas a la capital.

Debido a estos condicionantes, la España seca del interior ha basado tradicionalmente su economía en la ganadería trashumante y en los cultivos extensivos de cereales, aunque esto está evolucionando en las últimas décadas.

Un paisaje representativo de la España Seca es el de las llanuras manchegas.

 

Objetivos

El litoral Mediterráneo.

La zona plenamente Mediterránea se extiende en una franja que va desde el sur de los Pirineos, es decir, desde el norte de Cataluña, hasta Andalucía. En consecuencia, tanto el territorio de la Comunidad Valenciana como el de la región de Murcia, quedan comprendidos en el mismo. Y también, como es lógico, el archipiélago de las islas Baleares.

Esta región, abierta a un gran mar interior como es el Mediterráneo, posee unas características parecidas a la gran Meseta Central, ya que la pluviosidad es escasa comparada con el norte de la Península. Sin embargo, la continentalidad de la Meseta no existe en esta zona de vocación periférica, ya que el Mediterráneo, aún sin ejercer una gran influencia suavizadora, impide que las mínimas invernales puedan ser tan bajas como las del interior. Por el contrario, las temperaturas máximas veraniegas pueden ser muy elevadas.

Si a este hecho se le une la acusada sequía estival, se dan en este área unas condiciones veraniegas ideales para la actividad turística.

La España Mediterránea ha correspondido tradicionalmente a zonas agrícolas entre las que destacan los regadíos hortícolas, aunque en zonas llanas y extensas como el valle del Guadalquivir, también son frecuentes los grandes cultivos extensivos de olivar y cereal.

El sector sureste es todavía más árido, y ello da lugar a una variante paisajística caracterizada por una gran sequía a lo largo del año y en particular en la estación veraniega.

El paisaje Mediterráneo presenta como característica más representativa una temperatura elevada y una acusada sequia estival.

Pre-conocimiento

La excepcionalidad canaria.

La posición del archipiélago canario y la composición habitual de los materiales, esto es, los procedentes de erupciones volcánicas, hacen de las islas Canarias uno de los lugares más atractivos del mundo desde muchos puntos de vista.

Su inclusión en la España seca viene motivada por su situación en las latitudes tropicales. La cercanía del desierto del Sahara influye decisivamente en la aridez de las islas, en especial las ubicadas en el levante, como ocurre con Lanzarote y Fuerteventura.

Por el contrario, las islas con vocación más Atlántica son algo más húmedas, lo que influye de manera decisiva en su vegetación y por consiguiente en su paisaje.

La elevada altitud de algunos de sus volcanes, como el Teide, son también otro elemento que aún individualiza y personaliza más a las Canarias, dándoles una singularidad que es difícil de encontrar en otras regiones del planeta.

Así, el paisaje canario es característico por sus numerosos endemismos y por una naturaleza y un relieve que en numerosos casos goza de una merecida protección gracias a los altos valores de todo tipo que alberga.

El paisaje canario presenta imágenes tan espectaculares como las de este cono volcánico.
AV - Pregunta Verdadero-Falso
Di si las siguientes frases son verdaderas o falsas.
La Comunidad de Cantabria pertenece a la España seca.
Verdadero Falso     
Las islas occidentales del archipiélago Canario son las más secas de todas las que lo componen.
Verdadero Falso     
Las regiones Mediterráneas tienen un clima mucho más continentalizado que la Meseta.
Verdadero Falso     

Actividad

La España seca comprende tres grandes zonas: la gran Meseta Central, con un clima muy continentalizado debido a la escasa influencia del mar y a la disposición periférica de las cordilleras; la región Mediterránea, de veranos muy cálidos y secos; y el archipiélago Canario, que por su particular ubicación posee un paisaje completamente distinto al resto de las regiones españolas, ya que la influencia árida del desierto del Sahara lo alcanza de manera muy importante en sus islas más orientales.