2.2. La sociedad estamental

El feudalismo creó un tipo de sociedad característico de la Edad Media, pero que se prolongó mucho más en el tiempo. Es la sociedad estamental.

Actividad

Una sociedad estamental es una sociedad dividida en estamentos, que son grupos sociales muy cerrados que se distinguen entre sí porque son distintos ante la ley, cumplen funciones distintas en la sociedad y tienen formas de vida diferentes. Había tres estamentos: dos privilegiados (nobleza y clero) y uno que agrupaba a todo el que no tenía privilegios: el Tercer Estado.

Los tres estamentos
Los tres estamentos, representados en una miniatura del siglo XIII.
Imagen en Wikimedia Commons. Dominio público.

Los estamentos privilegiados no pagaban impuestos, eran mejor tratados por la justicia y tenían mayor consideración social. Las personas más poderosas y ricas de la sociedad pertenecían casi siempre a los estamentos privilegiados, lo que no significa que todos sus miembros fueran poderosos y ricos. Los estamentos privilegiados eran la nobleza y el clero.

La nobleza agrupaba a las familias, linajes o clanes aristocráticos. Su función social era la guerra y el mando. En general se accedía a la nobleza por nacimiento, aunque los reyes podían también conceder títulos nobiliarios como premio por los servicios prestados. Las relaciones de vasallaje establecían las jerarquías entre ellos. En lo alto de la pirámide feudal estaban el emperador y los reyes, seguidos por duques, marqueses, condes y otros señores feudales. En lo más bajo de la jerarquía había nobles sin un feudo propio y a menudo con pocos recursos: eran los hidalgos.

El clero agrupaba a todos los eclesiásticos. Su función social era rezar y velar por la salvación de las almas. Algunos estaban integrados en órdenes religiosas, en las que estaban sometidos a una regla de vida en común. Eran los abades, monjes, monjas y frailes que habitaban en monasterios y conventos. Otros administraban las diócesis y las iglesias que dependían de ellas. Eran los obispos, los sacerdotes, etc. En la cima estaba el Papa, el jefe de la Iglesia Católica. El poder de la Iglesia era en teoría espiritual, pero era también un poder muy real. De hecho, los papas, obispos, monasterios y conventos se comportaban a todos los efectos como señores feudales en los territorios que conseguían mediante donaciones.

Al clero no se accedía por nacimiento, sino que se llegaba a él desde los otros estamentos. La alta jerarquía de la Iglesia por los general estaba en manos de hijos de nobles, sobre todo los hijos menores o "segundones", que no habían podido heredar el feudo familiar. Los no privilegiados solían quedarse en los puestos más bajos, aunque podían ascender por méritos. En todo caso, muchos de ellos se hacían eclesiásticos huyendo del hambre, por lo que su nivel cultural y su motivación no eran precisamente altos.

Los no privilegiados eran todos aquellos que no tenían ningún privilegio. Pagaban todos los impuestos, tenían peor consideración social y eran peor tratados por la justicia. Su función social era el trabajo. La mayor parte de la población pertenecía a este grupo. En él estaban casi todas las personas más pobres, pero eso no quiere decir que todos fueran pobres. De hecho, era un grupo muy variado, ya que en él había desde ricos comerciantes y banqueros hasta campesinos pobres y mendigos, que casi no tenían qué comer. Con frecuencia se llama este grupo el Tercer Estado.

Sociedad estamental
 Modificación propia de imágenes de José Alberto Bermúdez en Banco de imágenes y sonidos de intef (modificada). Licencia CC BY-NC-SA.
Torneo
Los torneos o justas eran una de las actividades de ocio preferidas por los nobles.
Imagen de la Biblioteca de la Universidad de Heidelberg. Licencia CC BY-SA.

Si queremos entender la vida cotidiana de estos grupos es bueno situarlos en el escenario de sus vidas. Estos eran los principales.

El castillo era la residencia típica de los nobles. Ellos poseían como feudo el castillo y las tierras que lo rodeaban. Como su función era la guerra, en sus momentos de ocio se preparaban para ella mediante actividades físicas como la caza o los torneos. Vivían además rodeados de seguidores y solían visitar a otros nobles. Era algo necesario para mantener las redes de relaciones personales en las que basaban su posición social. Ya vimos los castillos en el tema anterior. Pero no está de más que recuerdes que su centro social era la torre del homenaje, donde estaba la residencia del señor y donde atendía a sus visitantes.

El monasterio era el lugar donde habitaban las comunidades de monjes y monjas. En teoría eran sitios apartados, pero con el tiempo se acabaron convirtiendo en el centro de amplios territorios que les eran entregados como feudos. Así que era normal que surgieran aldeas en torno a ellos. Las órdenes monacales dedicaban su tiempo al rezo y al trabajo. Los monjes trabajaban la tierra, pero su trabajo más típico era la copia a mano de libros y su decoración mediante preciosas miniaturas. Otro tipo de órdenes nacidas en la Plena Edad Media preferían pasar más tiempo predicando. Por ello habitaban conventos, situados dentro de poblaciones. A sus miembros se les llama frailes. Los monasterios y conventos eran conjuntos de edificios en torno a un patio central con pórticos, al que se llama claustro. En torno a él se encontraba la sala capitular, que era donde tomaban las decisiones importantes, el refectorio, que era el sitio donde comían, las celdas en las que dormían y la iglesia.

Claustro de Santo Domingo de Silos Planta de Santo Domingo de Silos
Claustro del monasterio de Santo Domingo de Silos
Imagen de Patrick Dobeson en Flickr. Licencia CC BY-NC-ND.
Planta original del monasterio de Santo Domingo de Silos
Imagen de José Manuel Benito en Wikimedia Commons. Dominio público.

La ciudad era un lugar de residencia muy particular. En la ciudad también vivían nobles , eclesiásticos y campesinos, pero lo que las hacía especial eran los otros grupos que la habitaban: comerciantescambistas, banqueros, profesores, médicos... y sobre todo artesanos.

Casa burguesa
Una típica casa burguesa en Dinan (Francia)
Imagen de Anselm Pallàs en Flickr. Licencia CC BY-NC-ND.
Trabajos agrícolas
Campesinos trabajando la tierra, con el castillo del señor al fondo (manuscrito BNF francés 126, siglo XV).
Imagen de la Biblioteca Nacional Francesa en Gallica. Dominio público.

Los artesanos se organizaban en gremios, que eran asociaciones de artesanos de un mismo oficio que regulaban el acceso al oficio y las condiciones en que este debía ejercerse. Los miembros del gremio se clasificaban en maestros, que eran dueños de talleres, oficiales, que eran artesanos formados pero sin taller propio, y aprendices, que aprendían el oficio viviendo en casa de un maestro. Como en las ciudades musulmanas, los artesanos de cada gremio solían vivir en una misma calle. Muchos de los nombres de calles de nuestras ciudades mantienen los nombres de los oficios que vivieron en ellas: Alfareros, Curtidores, Canteros, Caldereros, Boteros, etc.

En la Edad Media se llamaba burgo a muchas ciudades que habían nacido a partir de un castillo señorial. Esa es la razón por la que muchísimas ciudades europeas, como Burgos, Edimburgo o Hamburgo, tienen la palabra burgo en su nombre. Por eso a los habitantes de las ciudades se les empezó a llamar burgueses. Con el tiempo, el término burgués se reservó a los comerciantes, banqueros o artesanos más acomodados. De ahí surgió un nuevo grupo social, la burguesía, que empezó a ganar poder e influencia en las ciudades. Con el tiempo, la burguesía acabaría teniendo un enorme papel en la Historia de Europa.

Pero la mayoría de la gente en la Edad Media vivía en la aldea. Ese era el lugar de residencia de casi todos los campesinos. Muchos de los campesinos eran siervos. Estaban a mitad de camino entre la libertad y la esclavitud. Aunque cultivaban campos que pasaban de padre a hijo, se les consideraba parte del feudo. Por eso no podían abandonar la tierra en la que vivían o incluso casarse sin permiso del señor feudal. Tenían que pagar al señor (da igual que fuera un noble, un monasterio o una ciudad) rentas e impuestos y someterse a su justicia. Además tenían que trabajar las tierras del señor durante cierto tiempo cada año. Otros campesinos eran libres, y muchos de ellos incluso propietarios de sus propias tierras, aunque eso no quita que también tuvieran que pagar impuestos al señor y someterse a su justicia.

La familia campesina medieval era prácticamente autosuficiente. Se tenía que procurar casi todos los productos que necesita para vivir: alimento, ropa y calzado, luz, calor, productos de limpieza, remedios, herramientas... A eso se le llama agricultura y ganadería de subsistencia. Pero mucho de lo que producían tenían que usarlo como pago de impuestos, con lo que lo que conservaban para su sustento era realmente poco. Acudían a los mercados cuando necesitaban algo que no podían producir o cuando necesitaban moneda para pagar sus impuestos.

Actividad

Los lugares de residencia más característicos de la Edad Media son los siguientes:

  • En el castillo vive la mayoría de los nobles.
  • En el monasterio viven los monjes.
  • La ciudad se caracteriza por el predominio de comerciantes, artesanos y otros profesionales.
    • Los artesanos se organizaban en gremios, que eran asociaciones de artesanos que regulaban el oficio y estaban integradas por maestros, oficiales y aprendices.
    • Los comerciantes, artesanos y profesionales más ricos de las ciudades forman un nuevo grupo social: la burguesía.
  • En la aldea viven los campesinos, de los cuales algunos son siervos del señor feudal y otros libres.

Objetivos

Agricultura y ganadería

Casi toda la riqueza de la sociedad medieval venía de la agricultura y la ganadería. En cuanto a la agricultura, la mayor parte de la tierra se dedicaba a cereales, y en menor medida al viñedo, las legumbres y las hortalizas. Para que la tierra no se agotara, se dejaba descansar por turnos cada dos o tres años. A eso se le llama barbecho. Las herramientas y las técnicas no avanzaron mucho o incluso retrocedieron con respecto a la época romana. Solo a partir de la Plena Edad Media empezaron a introducirse nuevas herramientas y técnicas. Además comenzaron a ponerse en explotación nuevas tierras. La ganadería también tenía un enorme peso económico. Procuraba alimentos (carne, leche y derivados) y materias primas fundamentales (cuero, lana, etc.).

Actividad de lectura

1) Lee detenidamente el siguiente documento y contesta a las preguntas que se plantean.

Los tres órdenes de la sociedad feudal

El orden eclesiástico no compone sino un sólo cuerpo. En cambio la sociedad está dividida en tres órdenes. Aparte del ya citado, la ley reconoce otras dos condiciones: el noble y el siervo que no se rigen por la misma ley. Los nobles son los guerreros, los protectores de las iglesias. Defienden a todo el pueblo, a los grandes lo mismo que a los pequeños y al mismo tiempo se protegen a ellos mismos. La otra clase es la de los siervos. Esta raza de desgraciados no posee nada sin sufrimiento. Provisiones y vestidos son suministradas a todos por ellos, pues los hombres libres no pueden valerse sin ellos. Así pues la ciudad de Dios que es tenida como una, en realidad es triple. Unos rezan, otros luchan y otros trabajan. Los tres órdenes viven juntos y no sufrirían una separación. Los servicios de cada uno de éstos órdenes permite los trabajos de los otros dos. Y cada uno a su vez presta apoyo a los demás. Mientras esta ley ha estado en vigor el mundo ha estado en paz. Pero, ahora, las leyes se debilitan y toda paz desaparece. Cambian las costumbres de los hombres y cambia también la división de la sociedad.

Adalberón de Laón, Poema a Roberto, rey de los Francos (998), citado en M. Artola, Textos fundamentales para la Historia, Madrid, 1968, p. 70.

1 ¿En qué tres órdenes está dividida la sociedad según Adalberón?

2  Al principio del texto Adalberón habla de dos tipos de personas, los nobles y los siervos. ¿Cómo define a cada uno de ellos?