3. El Imperio Bizantino

El Imperio Romano de Oriente no cambió de forma tan brusca como la parte occidental. Allí el Imperio se mantuvo y simplemente fue evolucionando con el paso del tiempo. En la parte oriental del Imperio siempre se había usado el griego más que el latín como lengua común. Así que cuando se perdió el oeste, el griego se convirtió de forma natural en la lengua oficial del Imperio. La capital del Imperio era Constantinopla, la actual Estambul, una ciudad a caballo entre Europa y Asia, como era el imperio que gobernaba. Constantinopla se llamaba así por el emperador Constantino, pero antes se había llamado Bizancio. Por eso el Imperio Romano de Oriente comenzó a ser conocido poco a poco como Imperio Bizantino o simplemente Bizancio.

La parte oriental del Imperio siempre había estado muy urbanizada. En los primeros siglos del Imperio Bizantino la vida urbana siguió floreciendo. Ciudades como Constantinopla, Alejandría o Antioquía tenían centenares de miles de habitantes, algo impensable en la Europa cristiana. Junto a las ciudades, el Estado tenía un papel muy importante en la economía: la regulaba, le daba estabilidad y demandaba una gran cantidad de bienes y servicios.

El resultado fue el mantenimiento de una economía muy desarrollada. Había una importante agricultura destinada al mercado, que cosechaba productos muy variados aplicando técnicas avanzadas, como el regadío. La artesanía mantenía unos niveles muy elevados, destacando la producción de tejidos de seda. Las artes y la cultura encontraban ricos protectores y clientes dispuestos a financiarlas. Además, el Imperio Bizantino era el centro del comercio a larga distancia que traía a los señores guerreros y a la Iglesia de Occidente los productos de lujo elaborados en Oriente. La moneda bizantina de oro era el vehículo de intercambio más usado en los puertos mediterráneos.

Santa Sofía San Vital de Rávena
Santa Sofía (Estambul, Turquía) (siglo VI), con su impresionante cúpula, es la obra cumbre de la arquitectura bizantina. Las torres se añadieron en época turca.
Imagen de Arild Vågen en Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA.
San Vital de Rávena (Italia) (siglo VI). Los bizantinos llenaron los interiores de sus iglesias de mosaicos con vivos fondos dorados. En el ábside aparece Jesucristo sentado sobre el universo.
Imagen de Lawrence OP en Flickr. Licencia CC BY-NC-ND.
Pulsa sobre la imagen si quieres ver un detalle de la imagen de Jesús (imagen de F. Tronchin en Flickr. Licencia CC BY-NC-ND)

Los bizantinos eran cristianos y durante siglos reconocieron la primacía del Papa de Roma sobre toda la Iglesia cristiana. Pero el cristianismo era más antiguo en los territorios bizantinos que en Europa y había desarrollado tradiciones diferentes. Su principal autoridad eran los patriarcas, del que el más importante era el Patriarca de Constantinopla. Con el tiempo la Iglesia de Oriente se fue alejando de la de Occidente hasta que ya en el siglo XI ambas rompieron. Desde entonces la Iglesia cristiana se dividió en dos:

  • en la Europa central y occidental la Iglesia católica, que obedecía al Papa de Roma;
  • en los territorios bizantinos y la Europa del este la Iglesia ortodoxa, cuya máxima autoridad era el Patriarca de Constantinopla.

Como en Occidente, la Iglesia tiene una gran influencia y un gran poder político en Bizancio. Las disputas religiosas dentro de la Iglesia son muy importantes y acaban provocando importantes conflictos políticos.

Actividad

Durante la Alta Edad Media el Imperio Romano de Oriente pasó a ser conocido como Imperio Bizantino. Su capital era Constantinopla. El Imperio Bizantino mantuvo su civilización urbana y una economía muy desarrollada. La Iglesia cristiana ortodoxa tenían una gran influencia.

Las conquistas de Justiniano

El Imperio Bizantino durante su máxima expansión, a la muerte de Justiniano (565).
Modificación propia de imagen de Neuceu en Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA.

Durante el reinado de Justiniano I (527-565) el Imperio Bizantino trató de restaurar la grandeza del antiguo Imperio Romano.

  • Recuperó numerosos territorios del antiguo Imperio Romano de Occidente: Italia, el norte de África, las islas del Mediterráneo central y el sudeste de la Península Ibérica.
  • Recopiló las principales leyes y debates jurídicos del Imperio Romano, lo que permitió transmitir a la posteridad buena parte de lo que sabemos del Derecho Romano.
  • Mando construir edificios monumentales, entre los que podemos destacar la iglesia de Santa Sofía en Constantinopla.

Pero en años posteriores el Imperio atravesó por grandes dificultades:

  • La ambiciosa política de Justiniano acabó costando demasiado dinero y hombres. Casi todos los territorios conquistados en Occidente se perdieron.
  • Las continuas guerras contra los persas sasánidas debilitaron a Bizancio, lo que fue aprovechado por los árabes para quitarle todos los territorios al sur de Anatolia: Siria, Egipto, África...
  • Las disputas religiosas provocaron auténticas guerras civiles.
  • Las guerras y una sucesión de epidemias y malas cosechas hicieron perder mucha población y provocaron un retroceso de la economía.

A partir del siglo IX estas dificultades se superaron y Bizancio comenzó un nuevo período de esplendor, que culminaría en la Plena Edad Media.

Justiniano y su corte
El emperador Justiniano junto a su guardia personal y sus altos dignatarios civiles y eclesiásticos, en un mosaico de San Vital de Rávena (Italia) (siglo VI).
Imagen de Roger Culos en Wikimedia Commons (modificada). Licencia CC BY-SA.

Actividad

En el siglo VI el emperador Justiniano trató de restaurar el antiguo Imperio Romano y conquistó Italia, el norte de África y el sudeste de la Península Ibérica. Pero el Imperio Bizantino acabó perdiendo estas conquistas y entrando en una larga crisis de la que no se recuperó hasta finales de la Alta Edad Media.

Pregunta Verdadero-Falso

Di si las siguientes afirmaciones son verdaderas o falsas.

Pregunta 1

1) En el año 476 todo el Imperio Romano cayó como consecuencia de las invasiones bárbaras.

Pregunta 2

2) La capital del Imperio Bizantino era Constantinopla, la actual Estambul (Turquía).

Pregunta 3

3) En el Imperio Bizantino las ciudades mantuvieron su vitalidad y la economía conservó unos niveles de desarrollo muy superiores a los de la Europa cristiana.

Pregunta 4

4) Frente a la Europa cristiana, el Imperio Bizantino mantuvo la religión politeísta del Imperio Romano.

Pregunta 5

5) En el siglo VI el emperador Justiniano intentó restaurar el antiguo Imperio Romano de Occidente, llegando a conquistar toda Italia, el norte de África y el sudeste de la Península Ibérica.