La globalización de la economía española: Producimos alimentos, pero alteramos el medio.

La producción de alimentos viene de la mano del sector económico primario, tanto de la agricultura como de la ganadería, y de la pesca. Aunque también el sector secundario aporta su granito de arena con los avances en las industrias agroalimentarias y en la biotecnología. Al contrario de lo que puede parecer, la comunidad autónoma andaluza no es la más importante por sus actividades primarias, le superan otras comunidades como Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, La Rioja o Murcia.

Todas las actividades agropecuarias, es decir, las agrícolas y ganaderas, han experimentado grandes mejoras técnicas, que no siempre es posible aplicar por diversas circunstancias.

Podemos ver un ejemplo del trabajo cotidiano en un olivar jienense que marca un inolvidable y típico paisaje. En el video que enlazamos más abajo vemos un ejemplo de agricultura familiar, en la cual se recoge la aceituna en un área pedregosa que impide una mayor mecanización.

Los manteos (también llamados mantos o fardos) se extienden y se recogen. Una vez vareado el árbol, el tirar del manteo cargado de aceituna es un penoso trabajo, por ello la mayoría de las explotaciones han adquirido una máquina recogedora que va tirando del manteo cargado de aceituna y la vuelca en el cajón correspondiente. Ese volcado del manto con toda la aceituna al cajón del remolque es lo que requiere mayor esfuerzo. A ello se ponen casi siempre al menos tres o cuatro personas. En este caso no se cuenta con el recogedor de mantos y fardos que hace la carga más ligera agilizando esta concreta y dura tarea. Se trata de olivas picual de más de un pie, lo que también dificulta la mecanización. Como contrapartida, el aceite picual es uno de los que más calidad ofrece en el mercado, por ser uno de los que mejor conserva sus características sin ponerse rancio.

Hoy aparecen nuevos paisajes olivareros, como es el del olivar superintensivo con los cultivos en palas, lo que exige unas altísimas inversiones y supone un cambio radical en el paisaje. Las matas se deben cambiar cada pocos años para que no alcancen altura y los grandes tractores que la recogen puedan pasar por encima del árbol.

Si pulsas aquí verás la forma de recoger la aceituna de forma tradicional en un olivar de la provincia de Jaén.

Olivar en Granada

Olivar en la provincia de Granada

Imagen de Arturo Reina con Licencia Pública General GNU

 

Los paisajes rurales contienen elementos propios de las actividades agrícolas, ganaderas, forestales, de las industrias derivadas de la agricultura (por ejemplo una cooperativa), del turismo rural, residencias secundarias, hábitat rural... El paisaje opuesto sería el paisaje urbano, y por tanto su paisaje antónimo.