1. Instaurar impuestos directos y progresivos sobre el consumo de materias primas no alimentarias, en lugar de gravar el “valor añadido” de las mercancías.

  2. Instaurar unos límites en los ingresos netos de particulares y empresas, así como unos mínimos para la subsistencia mediante la implantación de una Renta Básica de Ciudadanía.

  3. Disminuir el tiempo de las jornadas de trabajo, para llegar a un mejor reparto del empleo remunerado existente en cada momento.

  4. Amarrar la circulación de capitales especulativos y terminar con los paraísos fiscales.

  5. Relocalizar las actividades limitando el volumen de desplazamientos de hombres y mercancías a escala planetaria y su impacto negativo sobre el medio ambiente.

  6. Penalizar fuertemente los gastos en publicidad.

  7. Restaurar progresivamente la agricultura campesina tradicional, incentivando al máximo la producción local, de temporada, natural y tradicional.

  8. Detener el uso invasivo de transgénicos en la agricultura para trabajar en su lugar por la recuperación y restauración de la rica diversidad biológica intrínseca a cada ecosistema.

  9. Apostar por la libre circulación de la información, la cultura y los saberes, disminuyendo drásticamente el periodo de vigencia de las patentes y los derechos de propiedad intelectual.

  10. Condonar la deuda externa de todos los países empobrecidos por la explotación colonial y canjear deuda por implementación de mecanismos de protección y regeneración ambiental.