1. Valoración de las adaptaciones fisiológicas al entrenamiento. Diferencias por razón de sexo

Wilmore y Costill (2007) proponen que la función fisiológica básica en reposo y durante el ejercicio cambia sustancialmente con el entrenamiento. A continuación vamos a realizar un repaso de las principales adaptaciones fisiológicas que se producen con el entrenamiento y las posibles diferencias entre hombres y mujeres en esas adaptaciones.

 

Composición corporal

Se ha comprobado cómo con el entrenamiento de fuerza tanto hombres como mujeres experimentan cambios en su composición corporal, tales como pérdida de masa corporal total, pérdida de masa grasa y ganancia de masa magra. En este sentido es importante destacar que las mujeres generalmente ganan mucha menos masa magra que los hombres.

 

Fuerza

Hasta hace poco se pensaba que la fuerza no se podía programar en niños y mujeres, ya que no se los creía capaces de desarrollar fuerza (en sus diferentes manifestaciones), mientras que con los hombres sí se había demostrado (en función de su entrenamiento) una mejora en las diferentes manifestaciones de la fuerza (hipertrofia, máxima…). No obstante, se ha demostrado que las mujeres pueden experimentar importantes aumentos de fuerza (del 20 al 40%) como consecuencia del entrenamiento resistido, y que la magnitud de estos cambios es similar a la observada en hombres.

 

Función cardiovascular y respiratoria

El entrenamiento de la capacidad cardiorrespiratoria va acompañado de importantes adaptaciones cardiovasculares y respiratorias, que no se ha demostrado que puedan depender del sexo en cuestión, sino de las características del entrenamiento. Así, Garber et al. (2011) nos señalan los siguientes cambios en la función cardiorrespiratoria:

  • En el sistema respiratorio observamos una adaptación en cuanto al volumen del individuo: el volumen pulmonar hace referencia a la capacidad pulmonar máxima de llenado de los pulmones (aumento en el volumen inspiratorio).
  • Aumento del tamaño físico del corazón, es decir, se amplía y fortalece permitiendo funcionar de forma más fácil y con menor frecuencia, bombeando más sangre a los tejidos.
  • Aumentan el número de capilares, los glóbulos rojos y la hemoglobina en funcionamiento.
  • Aumentan la ventilación pulmonar y el consumo de oxígeno durante ejercicios de máxima intensidad.
  • Aumento del área de intercambio de sustancias en los capilares y de la difusión de oxígeno por la membrana.
  • Incremento del consumo máximo de oxígeno.
  • Importantes cambios en el gasto cardiaco máximo.

 

Función metabólica

Se ha estudiado cómo con el entrenamiento las mujeres experimentan el mismo aumento relativo de VO2 máx que el que se ha observado en los hombres. Se sabe que los niveles de lactato disminuyen, aumentando el umbral de lactato. El entrenamiento de fondo, además, provoca cambios en la utilización de sustratos, mejorando la capacidad de uso de ácidos grasos.

Como conclusión podríamos indicar que (salvo alguna excepción) las mujeres responden al entrenamiento de la misma manera que los hombres.