Resumen

Importante

Recuerda que, al igual que ver y mirar no son lo mismo, oír y escuchar tampoco lo son. Escuchar es oír pensando.

 

Foto de Chiu Longina para Escoitar.org con Licencia BY-SA

Cuando empleamos sistemáticamente el término "audiovisual" lo hacemos con una cierta ligereza y no sin cierta dosis de injusticia. Si analizamos con detenimiento los productos presentados bajo esta definición y comparamos qué cantidad de "audio" y qué cantidad de "visual" encontramos nos podríamos sorprender de la diferencia encontrada. Hay quien habla de “dictadura de la imagen” frente al sonido y en el origen de esta diferencia está el propio mecanismo que tenemos de ver/mirar y oír/escuchar. Para ver tenemos que, como mínimo, abrir los ojos (proceso activo) y dirigir nuestro rostro al objeto observado (proceso activo), mientras que para oír NO TENEMOS QUE HACER NADA (es un proceso pasivo). Esa naturaleza “perezosa” del oído nos hace confundir a menudo oír con escuchar. Decimos “Voy a escuchar música” y en realidad lo que hago es oírla, porque mientras tanto aprovecho para hacer las tareas o para contestar mi correo. Es cierto que podemos repartir nuestra atención, pero en ese reparto el sonido siempre se lleva la peor parte.


Nuestro objetivo es que profundices en la naturaleza del sonido y que, una vez entiendas su esencia física, reflexiones acerca de su importancia y su singularidad. Ya has visto en la historia inicial que hasta se pueden romper copas con la voz humana así que démosle al sonido su importancia. 

Actividad de Lectura

Escucha este sonido.

 

Es importante porque vamos a seguir volviendo a él en todo el tema.