Cuadro taxonómico
|__ phylum Chordata
|___ subphylum Vertebrata
|____ clase Mammalia

Clase Mammalia


Dibujo de un mamífero

Dibujo de un mamífero

Los mamíferos son una clase de animales vertebrados, del filo de los cordados. Su principal característica, a la que alude el nombre de la clase, es la presencia de glándulas mamarias en las hembras de todas las especies. Estas glándulas excretan leche para alimentar a las crías durante sus primeros meses de vida.

Otros caracteres distintivos son la simplificación esquelética del cráneo y de la mandíbula inferior (un solo hueso, llamado dentario) con dientes muy especializados; la presencia de un paladar secundario; la aparición de los cóndilos occipitales para la articulación del cráneo con la columna vertebral; la cadena de huesecillos del oído, que permiten la transmisión del sonido; un olfato muy desarrollado; la mayor complejidad del cerebro; la aparición de un diafragma muscular para separar la cavidad torácica de la abdominal y, por último, el revestimiento de pelos que presenta toda la superficie del cuerpo.

La gran mayoría de los mamíferos son animales terrestres y se han adaptado a vivir en una amplia variedad de hábitats distintos; se pueden encontrar mamíferos en desiertos, en tundras, en montañas o en bosques de la selva húmeda tropical. Sin embargo, dos órdenes de mamíferos placentarios y algunos géneros de un tercer orden, son acuáticos. Los quirópteros (orden Chiroptera) han adquirido capacidades de vuelo.

Esmilodón [13]

Esmilodón [13]

Los primeros mamíferos aparecieron en la Tierra a finales del período Triásico, hace unos 210 millones de años, y se desarrollaron durante el resto del Mesozoico y el Cenozoico.

A pesar de su antiguo origen, los mamíferos tuvieron que esperar muchos millones de años para alcanzar el papel relevante que actualmente desempeñan. Su diversificación evolutiva estuvo muy relacionada con el ocaso de los dinosaurios.

La clase de los mamíferos procede de un grupo de reptiles que, hace unos 250 millones de años experimentó una rápida evolución, dando lugar a los pelicosaurios. De éstos derivaron otros reptiles con características peculiares, que se asemejan a las de los mamíferos: los terápsidos del grupo de los cinodontes.

Estos reptiles mamíferoides no pudieron resistir la competencia de los dinosaurios, por lo que fueron extinguiéndose paulatinamente, aunque sin llegar a desaparecer por completo. Algunos grupos, resguardados en ambientes boscosos, llevaron una activa vida nocturna.

Al parecer, hace unos 180 millones de años ya se habían adquirido las características propias de los mamíferos: la homeotermia ("sangre caliente"), el desarrollo del cerebro, el pelo corporal y, quizás, el viviparismo.

Durante 100 millones de años, estos mamíferos primitivos, del tamaño de un ratón, vivieron marginados en ese ambiente nocturno. Su alimentación constaba, fundamentalmente, de insectos y huevos.

La verdadera explosión evolutiva de los mamíferos se produjo tras la extinción en masa del final del Cretácico, hace unos 65 millones de años, en la que desaparecieron los dinosaurios no avianos.

Los primeros restos fósiles de mamíferos semejantes a los actuales datan de esta época y, por su dentadura, se sabe que eran insectívoros. Sus descendientes se multiplicaron extraordinariamente en las nuevas condiciones de vida y, en poco tiempo, dieron lugar a los antecesores de la mayoría de los mamíferos que hoy existen.