Un mundo dividido: la Guerra Fría (1945-1991)

Krushev y Kennedy, sentados sobre sus misiles nucleares, se disputan el control del mundo. Imagen de Cartoones. Dominio público.
 
En los últimos temas hemos tenido acción para dar y tomar. Este apartado es un poco más relajado para nosotros que lo estudiamos, pero no tanto para las personas que lo vivieron, porque aunque en apariencia es una época pacífica, en realidad el mundo estuvo en peligro constante de una tercera guerra mundial.
 
 
Al acabar la Segunda Guerra Mundial, en muy poco tiempo, las relaciones entre la Unión Soviética y Estados Unidos, convertidos ahora en superpotencias, cambiaron de forma radical, ya que de ser aliados y colaboradores pasaron a ser enemigos irreconciliables, y durante los siguientes 40 años ambos fueron los protagonistas de una época de tensión permanente que conocemos como la Guerra Fría.
 
 
 
Nunca se llegó a un enfrentamiento armado directo entre las dos superpotencias, pero el mundo siempre estuvo en vilo, porque éste podía darse en cualquier momento. El peligro para el planeta entero era enorme, pues ambos países tenían armamento nuclear suficiente como para llegar a la destrucción total del enemigo, de ahí que algunos rebautizaran esta etapa etapa como la paz caliente.

 

Pre-conocimiento

Parece que el término Guerra Fría apareció en 1946, para denominar la situación histórica producida en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial y que se caracterizaba por el enfrentamiento entre dos grandes bloques con visiones encontradas de cómo debía ser el mundo y la sociedad. Evidentemente, estos bloques eran EEUU y aliados y el bloque comunista, dirigido por la Unión Soviética. En muchas ocasiones se concede la paternidad del término a Bernard Baruch, por ser el primero en utilizarlo públicamente con un carácter claramente político, aplicado a este enfrentamiento del siglo XX. Pero personajes como Eduard Bernstein, George Orwell o algunos periodistas americanos (Herbert B. Swope y Walter Lippmann) ya habían usado la famosa expresión.
 
Pero el primero en manejar este concepto, que no el término, fue un español. En concreto, un regente de Castilla y León, el infante don Juan Manuel, lo utilizó en el siglo XIV para referirse a las visiones diferentes y enfrentamientos de los cristianos y los musulmanes en la Península Ibérica.
 
Por otra parte, el Cardenal Granvela, ministro de Felipe II utilizó la expresión guerre masquée (algo así como guerra enmascarada) para denominar el enfrentamiento entre España y Francia a finales del siglo XVI, lo que también supone un antecedente de la Guerra Fría entre EEUU y los soviéticos.

Fuente: Curistoria.blogspot.com

Espías de televisión... Imagen de viblotetevi. Dominio público. 
Instalaciones estadounidenses de espionaje en Alemania. Imagen de Wikimedia Commons. Lic. Creative Commons.
 
 
Para colmo, ansiosas de acrecentar su poder, las superpotencias intentaron atraerse a su bando, por las buenas o por las malas, a otros países para crear bloques de alianzas, de forma que crearon lo que se llamó un mundo bipolar. Temerosos de que se rompiera este equilibrio de fuerzas, ambas superpotencias estuvieron alerta de los movimientos del adversario para tratar de contrarrestarlos inmediatamente. Este período fue, por tanto, la época dorada de los servicios de espionaje, una temática que dio enorme juego a la literatura y el cine de la época.

Actividad

Veamos un par de mapas sobre los bloques en los que se dividió el mundo tras la Segunda Guerra Mundial. Pulsa para verlos en detalle.



Los bloques en 1959. Wikimedia Commons. Lic. Creative Commons.

Tonos rojos: La URSS y sus aliados.

Tonos azules: USA y sus aliados.

Gris: Países neutrales.

Verde: Colonias. 

Los bloques en 1980. Wikimedia Commons. Lic. Creative Commons.

Tonos rojos: La URSS y sus aliados

Tonoz azules: Usa y sus aliados.

Gris: Países neutrales. 

 

 


AV - Reflexión
Comparando ambos mapas, ¿qué bloque consideras que había tenido un mayor crecimiento territorial entre 1959 y 1980?

Objetivos

Y ahora un breve vídeo de unos 5 minutos para ir entrando en calor... o en frío.